INVESTIGACIÓN https://tdtmultimedia.com Sun, 31 May 2026 06:54:43 +0000 es hourly 1 https://tdtmultimedia.com/wp-content/uploads/2024/12/cropped-unnamed-32x32.webp INVESTIGACIÓN https://tdtmultimedia.com 32 32 EL PESO DEL AGUA:  LA BRECHA INVISIBLE QUE FRENA EL DESARROLLO DE LA MUJER RURAL EN BOLIVIA. https://tdtmultimedia.com/2026/04/18/el-peso-del-agua-la-brecha-invisible-que-frena-el-desarrollo-de-la-mujer-rural-en-bolivia/ https://tdtmultimedia.com/2026/04/18/el-peso-del-agua-la-brecha-invisible-que-frena-el-desarrollo-de-la-mujer-rural-en-bolivia/#respond Sat, 18 Apr 2026 23:56:12 +0000 https://tdtmultimedia.com/?p=1735 En Bolivia, en 2026 el acceso al agua todavía presenta deficiencias en distintas comunidades. En varias zonas rurales, el abastecimiento para consumo y riego de cultivo sigue siendo limitado, recorren largas distancias para recolectar agua. Esta tarea es realizada por mujeres y niños, quienes dedican varias horas al día al traslado y almacenamiento. El informe de Naciones Unidas (ONU) señala que esta carga se traduce en desigualdad reduce tiempo para generar ingresos o familia y lo identifica como desigualdad estructural.

Cargar agua es parte de su rutina diaria;  camina largas distancias para recolectar  ante la falta de de un grifo en su domicilio. Fotografía propia.

Una rutina diaria y 730 horas de invisibilidad.

Entre las 5:00 y 5:30 de la mañana, con una temperatura que descienden a 6ºC, Saloma Cruz con 2 baldes en mano inicia su jornada diaria. Es agricultora, tiene 50 años y vive en la comunidad de “Cruce Khasa”, en la provincia de Tapacarí, como cada día sostiene con firmeza y camina un kilómetro y medio para recoger agua, un recorrido que repite dos veces al día.

Saloma, invierte el tiempo 1 hora entre ir y regresar recogiendo aproximadamente 20 litros de agua, una tarea que realiza dos veces al día. En total dedica 2 horas diarias, lo que equivale a 14 horas en la semana y 60 horas al mes. Llegando a 730 horas al año.

El trayecto no es ocasional, es parte de su rutina diaria, el agua que recoge sirve para preparar los alimentos y en época de sequía para regar la papa, oca, o trigo. Como ella, otras familias de la comunidad replican el mismo recorrido.

Menciona Saloma, “No tenemos grifo cerca de la casa, ni agua para riego, ni luz. Caminamos mucho para recoger agua para cocinar y para lavar la ropa; recién en la tarde volvemos”.

Cuando el agua no alcanza, Saloma debe decidir entre lavar ropa o guardar para cocinar. Su hijo mayor Alberto vive en Santa Cruz, en La Guardia, donde tiene su taller mecánico y le insiste que se vaya a vivir con él. A veces se pregunta si debería dejar la comunidad, pero no quiere abandonar la tierra que trabaja, ha pasado de generación en generación, asegurando que no podría acostumbrarse a vivir en la ciudad.

Su hijo menor Felipe de 12 años asiste a la Unidad Educativa “Sucre”, a 45 minutos caminando desde su vivienda. Mientras él se alista para la escuela, Saloma prepara el desayuno y el almuerzo. Después, se dirige a pastear las ovejas y vacas hasta el mediodía. A esa hora, regresa a casa para recibir a su hijo y compartir la comida. Por la tarde, continua su jornada en la parcela “Siempre hay algo que hacer”, indica, mientras remueve la tierra donde produce papa.

Mujer comunaria lavando ropa cerca del tanque de agua. Fotografía propia.


 A pesar de la presencia de un tanque de agua de almacenamiento en la serranía de Tapacarí, Saloma y otras mujeres de la comunidad deben caminar kilómetros para lavar ropa. Esta infraestructura resulta insuficiente para cubrir más de 100 personas para uso doméstico y riego de cultivo que viven en este lugar.

Cosecha de agua

Frente a esta urgencia, comunidades como la de Saloma han optado a la estrategia de “cosecha de agua” almacenan agua de lluvia en grandes reservorios excavados en la tierra, con la esperanza de que cada temporada sea suficiente para resistir los meses de sequía.

Cosecha de agua para riego de los cultivos y alimentar a los animales. Fotografía propia.

El agua acumulada se convierte en un recurso vital. Retienen con la finalidad de dar de beber a los animales y riego. Para muchos hogares en esta comunidad, la lluvia termina siendo la garantía de acceso, donde los comunarios describen a la lluvia como una “bendición que el Estado aún no garantiza” en zonas rurales.

Saloma relata,“Cada que llueve miramos las nubes y el cielo, esperamos que llueva más seguido, para que las hortalizas crezcan rápido y grande”. Para ella, un recurso representa la posibilidad de producir un sustento diario, Por ello, insiste en el acceso al agua y sistema de riego, son las necesidades urgentes de su comunidad.

Pobreza hídrica y producción limitada

En el área rural el sustento de su economía es la agricultura y crianza de animales: oveja, llama y vacas; sin riego las pequeñas agricultoras de esta comunidad están limitadas a producir solo lo básico para comer, con agua en sus parcelas, podrían diversificar la producción no solo producir papa, maíz, trigo u hortalizas sino frutas y verduras, para vender en los mercados locales. El cambio climático agrava la situación, en octubre y noviembre, la siembra de papa depende de la disponibilidad de agua: si las lluvias no son suficientes, la producción se pierde, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria.

Ante la falta de riego no pueden diversificar su producción. Fotografía propia.

Saloma indica que en esta comunidad de Tapacarí la pequeña agricultura sigue manteniendo prácticas tradicionales. Según explica, la producción se desarrolla de manera sostenible y ecológica, sin pesticidas ni químicos, tampoco se recurre a la quema de pastizales.

Cosecha de papa en Tarata

La producción agrícola en Tarata también tiene rostro de mujer, Francisca Veliz, Florencia Rueda y Blanca López, su jornada comienza a las 8 am. con la cosecha de papa; esta última es la dueña del terreno. Estas comadres son el sustento de su hogar y a pesar del calor y el cansancio, continúan.

Agricultoras de Tarata inician su jornada a las 8 am. para la cosecha de papa. Fotografía propia.

La participación de la mujer rural enfrenta limitaciones estructurales en el acceso a recursos técnicos y financiamiento público. Debido a que la agricultura familiar depende estrictamente del recurso hídrico, la falta de sistemas de riego restringe el volumen de producción y eleva el riesgo de pérdida de las cosechas. Este sector  provee una parte significativa    a la canasta básica  en el país.

En Valle Alto: Punata

Sin ir tan lejos, a 1 hora de la ciudad de Cochabamba, Punata, en la comunidad “Thajra Barrientos”, vive Elvira Montaño, de 49 años, madre de 4 hijos y es el sustento de su familia, su economía depende de la agricultura. Produce cebolla y remolacha según el ciclo agrícola, cada martes y domingo madruga para llevar a vender al mercado central de este lugar.

Elvira explica, “Tenemos agua para riego, ahorita que estamos en época de lluvia, pero en octubre no hay agua los vecinos nos organizamos por turnos para regar, solo podemos regar una vez por semana, yo riego hasta con baldes, por eso se siembra papa o maíz, no es para mucha agua, en cambio la cebolla, zanahoria o lechuga es para bastante riego, a veces hago descansar la tierra por falta de agua, se sufre, solo entramos en pérdida”.

Elvira trabaja en la tierra en Punata, como muchas mujeres sostiene económicamente a su familia con el cultivo de verduras. Fotografía propia.

La escasez también golpea a Cochabamba

En la zona sur de Cochabamba en los distritos 1,2,13 el acceso al agua tampoco está garantizado durante el año.  En meses de sequía cientos de municipios se declaran en estado de emergencia a Nivel nacional por falta recurso hídrico. A diferencia del área rural, donde se caminan largas distancias para conseguir, aquí la escasez se traduce en cortes prolongados y dependencia de cisternas.

Antes de que salga el sol, Shirley Acosta ya está de pie en el barrio “Villa Israel”, al ingreso a su domicilio alinea turriles vacíos mientras espera al aguatero. Reparte 2 veces por semana; pero, en época de sequía la espera se hace más larga, reciben 1 vez por semana, esta rutina se convierte en incierta; el agua puede tardar días y cuando llega no siempre alcanza a todos los vecinos.

El turril de agua está a 15 Bs. mientras un tanque lleno a 400 Bs. Ante estas cifras, cada lavado se convierte en cálculo: usa lo justo e incluso reutiliza. “Espero todos los jueves, es una pérdida de tiempo al menos viniera en horario establecido, pero no, tenemos que esperar todo el día, si no esperamos, no tenemos agua, y si no hay agua, no podemos cocinar, quisiéramos gozar como todos del agua”. Después de abastecerse, va a su trabajo al mercado Santa Barbara donde vende fruta.

La realidad en cifras

Las estadísticas muestran que este trabajo cotidiano sostiene a miles de hogares en Bolivia, sin agua no hay salud, no hay alimentación y bienestar. La Constitución Política de Bolivia en el artículo 373 garantiza como un derecho fundamental para la vida el acceso al agua y es deber del Estado gestionar, regular y planificar el uso adecuado de los recursos hídricos y garantizando el acceso a toda su población.

ACCESO A AGUA POTABLE DE BOLIVIA, 2024.

Fuente: Elaboración propia con datos del Instituto Nacional de Estadística.

El 86% de la población a nivel Nacional urbano tiene acceso a agua potable, mientras el 14% caminan hacia la vertiente o esperan a cisternas.  Sin embargo, en el área rural solo el 67% tiene acceso a agua potable y el 33% todavía depende de fuentes alternativas. Ellas caminan a diario por rutas de tierra cargando el peso de la escasez en las espaldas, hundiendo manos en pozos precarios para llenar bidones.

Los indicadores de desarrollo evidencian que se expresa con mayor desigualdad en la vida las mujeres y niños rurales que mujeres urbanas. Por la importancia, (ONU) Mujeres Bolivia y la (FAO) ejecutan programas y proyectos para impulsar con capacitación y técnicas agrícolas, promoviendo la igualdad y más mujeres lideres involucradas en las comunidades.

Lejos de las decisiones técnicas, las comunidades viven una crisis día a día y la tierra sigue seca, la respuesta institucional invita a mirar el cielo: el reporte del diario de Red Uno, el 8 de abril de 2026, la Gobernación de Cochabamba anuncia que prevé bombardear nubes en octubre, esto debido a que existe poca agua en la represa de la Angostura. Para mitigar la escasez hídrica, problemática que continúa afectando a poblaciones urbanos y rurales.

MUJERES OCUPADAS DE BOLIVIA SE DEDICAN A LA AGRICULTURA, GANADERÍA, PESCA, SILVICULTURA, PESCA, 2012,2024.

Fuente: Elaboración propia don datos del Instituto Nacional de Estadística.

Bolivia es un país compartido en partes iguales en población, según el Censo 2024, el 50% de la población total corresponde a hombres 5.682.498 y el otro 50% a mujeres 5.682.835. Del total de mujeres ocupadas el 30 % se dedican a la Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, lo que evidencia el peso del trabajo rural femenino en la economía.

. BOLIVIA, VIVIENDAS PARTICULARES CON PERSONAS PRESENTES POR TIPO DE PROCEDENCIA DE AGUA CENSO,2001, 2012,2024.

Fuente: Elaboración propia con datos del Instituto Nacional de Estadística, CENSO.

En 23 años la reducción fue mínima a nivel Nacional, en el Departamento de Cochabamba un hijo que veía a su madre cargar agua en 2001, hoy en 2026 le toca cargar agua.

¿Dónde está el presupuesto para inversión de agua?

INVERSIÓN PÚBLICA PROGRAMADA Y EJECUTADA EN AGUA POTABLE

(EN MILLONES DE BOLIVIANOS)

AñoProgramadoFinanciamientoFinanciamientoEjecutado TotalEjecución
ExternoInterno
20001,999.971,602.81,024.72,627.52131%
20011,778.76929.31.337.22,266.51127%
20022,132.07356.1633.1989.1646%
20031,192.95674.2396.01,070.2290%
20041,158.961,790.1419.92,210.03191%
20051,690.921,331.6312.41,643.9997%
20061,074.16628.7535.51,164.17108%
20072,414.51641.0667.11,308.0954%
20082,826.81157.2670.0827.1829%
20094,108.78339.52,271.82,611.3064%
20104,506.801,504.21,38.53,342.6774%
20115,995.673,5535.32,560.06,095.35102%
20125,676.362,467.43,701.16,168.45109%
20134,498.543,058.24,400.87,458.95166%
20144,8117.872,019.07,043.69,391.41195%
201510,312.832,019.07.158.49,177.4189%
20166,239.761,729.35,476.07,205.28115%

          Fuente: Viceministerio de inversión Pública y Financiamiento Externo

En el programa Mi Agua, 2011-2022 agua potable y Riego inversión en las 5 fases se invierte 4.436 millones de bolivianos y prometía cerrar brechas, según el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. Los informes institucionales y procesos judiciales reflejan dificultades de las obras hídricas. Por ejemplo, la paralización de proyectos y mala ejecución de tuberías de agua caso  Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) en La Paz evidencian desvió de recursos públicos afectando a la infraestructura programada.

Sin embargo, en 2025 Ministro de Medioambiente, Alan Lisperguer  es investigado por enriquecimiento ilícito. En 2023 Ministro de Agua y Medio Ambiente, Juan Santos Cruz, fue sentenciado a 10 años por caso coimas el 9 de abril de 2026.  El exviceministro, Carmelo Valda, también sentenciado a 6 años de cárcel en 2026.  En  2021 Ministro de Desarrollo Rural, Edwin Characoyo caso coimas sentenciado a 8 años de cárcel en 2022. En 2020 Ministro de desarrollo Rural, Wilson Cáceres caso coimas. 

En los programas estatales Mi Agua  y Mi Riego se paralizaron proyectos. El proyecto “Represa Tumpeka” (Sucre) fracasa. EPSAS (La Paz) compra irregular de tuberías con daño económico al Estado de 1.5 millones de bs.

El 15 de enero de 2026 el actual Ministro de Desarrollo Rural y Agua, Oscar Justiniano, en conferencia de prensa denuncia la paralización de créditos aprobados en gestiones anteriores que no fueron liberados y vencieron. Se consolidación de 188 proyectos rurales con inversión estimada de 4.073 millones de bolivianos, según el diario el Deber. En 2025, la inversión para agua y saneamiento fue 7.160 millones Bs. y para 2026, Justiniano anuncia 300 millones de dólares; aun así, el acceso equitativo al recurso sigue sin ser garantizado. A pesar de las medidas anunciadas miles de mujeres siguen caminando para conseguirla el líquido elemento.

Según, datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la agricultura representa el 12% del PIB de Bolivia para 2025, A pesar de eso, los indicadores macroeconómicos señalan que el sector agrícola de Bolivia es uno de los menos productivos de América Latina, atribuyen a sistema de riego es ineficiente. Economistas, ven que este país requiere de diversificación productiva y valor agregado. Actualmente, mantiene alta dependencia de importación de productos como trigo, maíz, papa, cebolla y zanahoria. Desde la perspectiva de Políticas públicas resolver la crisis hídrica implica mitigar brechas de equidad.

Autor: Ontiveros H. Selena

]]>
https://tdtmultimedia.com/2026/04/18/el-peso-del-agua-la-brecha-invisible-que-frena-el-desarrollo-de-la-mujer-rural-en-bolivia/feed/ 0